El bosque de Aokigahara es conocido como “el lugar perfecto para morir” y tiene el récord de ser el segundo lugar más popular para quitarse la vida; el primero es el puente Golden Gate. Se encuentra ubicado al pie del Monte Fuji. Es un bosque denso, conocido también como Jukai o Mar de árboles.

El suelo es irregular y el lugar está  plagado de pequeñas cuevas y raíces cubiertas de musgo que crecen en la parte superior de la lava seca que una vez fluyó allí. El suelo tiene un alto contenido de hierro que interfiere con los GPS y las señales del teléfono celular.

Aunque el bosque en sí no es muy grande, pues tiene alrededor de 35 kilómetros cuadrados, debido a su alta densidad de árboles y áreas oscuras, el sol no penetra profundamente y muchas personas se pierden en él. Siempre se les recomienda a los visitantes permanecer en los senderos establecidos.

El bosque está lleno de carteles recordándoles a los visitantes que sus vidas son valiosas y la parte inferior de los carteles tiene el número telefónico de una línea directa de prevención de suicidio.

LA LEYENDA

rastros de turistas

La leyenda dice que los que se internan en el bosque nunca regresan. Y hay algo de cierto  en eso, pues incluso en la actualidad, muchos excursionistas pierden su camino. La probabilidad de perderse en el bosque es tan grande, que los excursionistas llevan cintas adhesivas para marcar sus caminos y poder regresar. Debido a que el paisaje es tan similar, el cerebro tiende a confundirse y es difícil mantener la dirección adecuada.

En la creencia popular japonesa, si una persona muere con un profundo sentimiento de odio, ira, tristeza o deseo de venganza, o si no se hacen los respectivos rituales funerales con el cuerpo, su alma no puede abandonar este mundo y sigue vagando, apareciéndose a quienes cruzan su camino. Estas almas se llaman yurei.

Los espiritistas japoneses creen que los suicidios cometidos en el bosque han impregnado los árboles de Aokigahara de una energía malévola, generando actividad paranormal y evitando que muchos de los que entran escapen de las profundidades del bosque.

Otra leyenda local dice que Aokigahara es un lugar donde la gente practicaba ubasute es decir, abandonar a un familiar anciano o enfermo en una zona remota y dejarlos morir.

ATRACCIÓN FATAL

Nota suicida

Nota suicida

Según algunos, las almas solitarias que están contemplando el suicidio son misteriosamente atraídas hacia Aokigahara por fuerzas sobrenaturales dentro del bosque que les invitan a él. Algunos supervivientes de intentos de suicidio en Aokigahara han dicho que tuvieron la vaga sensación de ser llamados de alguna manera hacia el bosque, y de tener el inexplicable impulso de hacer el viaje hasta allí.

Aokigahara siempre ha sido un lugar de acontecimientos paranormales. Incluso antes de que se registraran suicidios, el oscuro bosque era considerado como el refugio de demonios y fantasmas que rondaban el paisaje y atemorizaban a los viajeros.

Por otra parte, los árboles dan la impresión de estar vivos. Han crecido en una tierra increíblemente fértil y por lo tanto tienen raíces de todas las formas, muchas tienen apariencia de tentáculos, y, ya sea por alusiones a causa del miedo, o porque de verdad se salen de las leyes de lo natural, muchos afirman verlos mover.

LOS CUERPOS

Restos humanos

Cuando los guardabosques encuentran un cadáver, lo llevan a una sala especial diseñada para cadáveres que se encuentra junto al bosque. Ahí, el cuerpo es colocado en una cama. Lo que es más interesante, sin embargo, es que un guardia va a dormir en la misma habitación con el cuerpo.

Esto puede parecer sorprendente, pero se dice que si el cadáver se deja solo en la habitación, su yurei se moverá toda la noche en los dormitorios gritando y espantando a los guardias. Los guardabosques juegan piedra-papel-tijeras, para decidir quién será el desafortunado a dormir durante la noche junto al cuerpo.

LAS CIFRAS

Advertencia

La prefectura de Yamanashi, donde se encuentra el bosque, comenzó a contratar gente en 2009 para patrullar el bosque y acercarse a cualquier persona que no parezca el turista regular en una caminata. Y aunque esto ha ayudado a desalentar el suicido en algunos casos, aun hoy se reportan muertes en el lugar.

En el 2002 se encontraron 78 cuerpos en el bosque, y en el 2003 la cifra ascendió a 100. Después de que un elevado número de suicidios se reportara en 2004 (un total de 108), los funcionarios japoneses dejaron de hacer públicas las muertes por temor a glorificar la práctica.

EL BOSQUE EN LA CULTURA POPULAR

Fotograma de la película The Forest (2015)

Fotograma de la película The Forest (2015)

Otra causa para la oleada de suicidios en Aokigahara puede estar en la palabra escrita. ‘Kuroi Jukai’ o ‘Mar de árboles’ es una novela de Seichō Matsumoto de 1960 en la que un par de jóvenes amantes se quitan la vida en el bosque. En 1993, Wataru Tsurumi escribió una guía para aquellos que buscan suicidarse, ‘El Manual Completo del Suicidio’; el manual elogiaba el ahorcamiento, el método más común que usan los que perecen en el bosque, como una “obra de arte”, y llamó a Aokigahara el lugar ideal para morir.

Un geólogo llamado Azusa Hayano, en un documental de VICE que estudia el bosque, encuentra varios restos humanos así como artículos que van desde simples notas de suicidio y campamentos abandonados, a marcadores de rastro.

Para el 2015 se produjo una película inspirada en el bosque, que recibió muchas críticas por usar una protagonista americana.

Si bien estos libros, películas y documentales pasarán al olvido, Aokigahara siempre será un lugar mórbido. Un bosque a la espera de más víctimas para aumentar una cifra que hasta el día de hoy probablemente haya superado las 500 muertes.