La Orden del Templo Solar fue una sociedad secreta basada en los ideales de los Caballeros templarios. El culto fue iniciado por Joseph Di Mambro y Luc Jouret en 1984 en Geneva, Suiza.

El culto enseñaba que la vida era una ilusión, que sus seguidores renacerían en un planeta en la órbita de la estrella Sirius y además tenían la certeza de que el mundo terminaría con fuego. Sin embargo, según testigos, la idea de abandonar este mundo no estaba entre los planes inmediatos del culto.

Fue por esto que nadie vio venir la ola de suicidios y asesinatos que desencadenó el culto diez años después de su fundación.

Hasta el día no se tiene claro cuál fue el motivo que incitó a la secta a abandonar la tierra antes de tiempo. Los reportes sugieren que varios miembros del grupo estaban empezando a poner en duda a sus líderes y sus creencias, lo que llevó a Di Mambro y Jouret a incitar a sus miembros a cometer los terribles actos de violencia que llevaron a la muerte a 77 personas.

Formación, sedes y jerarquías

Di Mambro y su hijo

Di Mambro y su hijo

En 1950 Di Mambro empezó a practicar el ocultismo. Se volvió miembro de la Antigua y Mística Orden Rosæ Cruci y luego estableció la Fundación Golden Way con el propósito, además de hacer dinero, de crear vínculos con personas interesadas en el ocultismo y fue ahí donde conoció a Luc Jouret.

Al igual que en cualquier otro culto, el dinero, el sexo y el poder jugaron un papel clave. La autoridad central era la Sinarquía del Templo. Su sede principal estaba en Zúrich, Suiza y tenían extensiones en Canadá, Australia, Martinica y otros países.

La Orden estaba organizada como una sociedad iniciática masónica con una jerarquía estricta dividida en diferentes grados. Al igual que en la Masonería, el Templo Solar tenía tres grados: Hermanos de la Corte, Caballeros de la Alianza y Hermanos de los Tiempos Antiguos. Para alcanzar estos grados, los miembros tenían que someterse a un rito de iniciación para cada nivel.

En el ritual de “Nombramiento de un caballero” de la OET, el único del que se tienen registros, se mencionan los siguientes oficiantes: sacerdote, diácono, maestro ritual, matre, capellán, centinela, maestro de ceremonias, guardián y escoltas.

Los rituales

Restos de un salón donde se llevaban a cabo los ritualesRestos de un salón donde se llevaban a cabo los rituales

La práctica de los rituales parece haber sido el núcleo del Templo solar. Estas ceremonias eran tan elaboradas y sugestivas como falsas: utilizaban música de ópera, efectos visuales y posiblemente fármacos alucinógenos. Se valían de efectos visuales como relámpagos simulados, y la aparición de los maestros en objetos como un supuesto Santo Grial para engañar a sus miembros.

Los rituales del Templo Solar pueden dividirse en dos categorías: ceremonias mágicas/místicas y ritos de iniciación. La primera categoría supuestamente incluía prácticas de “magia sexual” en las que las parejas practicaban el consumo de esperma. Sin embargo, no está claro que tan lejos llevaron esas prácticas. Lo que sí está claro es que Jouret y Di Mambro tenían relaciones sexuales con alguna mujer de la secta antes de cada ritual con la excusa de “tomar fuerzas” para llevar a cabo la ceremonia.

Además, varios miembros de la secta creían que Jouret era un miembro reencarnado de la orden cristiana de los Caballeros templarios y el mismo Jouret se veía a sí mismo como la tercera reencarnación de Jesucristo, por lo que le permitían tener relaciones incluso con mujeres casadas dentro del culto.

El trágico final

trágico final

Los primeros asesinatos cometidos por la OTS ocurrieron el 30 de septiembre de 1994 cuando un bebé de tres meses, Christopher Emmanuel, fue asesinado junto con sus padres, que eran ex-miembros del grupo. Su corazón fue atravesado con una estaca de madera, pues los líderes de la OET parecían creer que el bebé era el Anticristo. Cuatro días después, cinco personas fueron apuñaleadas en el hogar del líder del grupo, Joseph Di Mambro, y el lugar  luego fue incendiado.

Otro incendio se inició la mañana siguiente en una sede de la OTS en Ferme des Rochettes, en el cantón de Friburgo, Suiza. Posteriormente, las autoridades descubrieron 23 cuerpos, algunos de los cuales habían sido fusilados, mientras que otros habían sido sofocados con bolsas de plástico sobre sus cabezas.

Unas pocas horas más tarde, en Les Granges-sur-Salvan, en el cantón de Valais, fueron quemadas tres villas más, y se encontraron otros 25 cadáveres, entre ellos los dirigentes del Templo Solar, Joseph Di Mambro y Luc Jouret.

Clasificación de las víctimas

Secta del templo solar

Las 53 víctimas, sin contar los tres homicidios cometidos el 30 de septiembre, se dividieron en tres categorías diferentes.

La primera categoría, compuesta por 15 miembros eran conocidos como “Los Despertados”, y pertenecían al círculo íntimo de Di Mambro y Luc Jouret. Este grupo se suicidó tomando veneno.

La segunda categoría, los “Inmortales”, que formaban la mayoría de los muertos, fueron fusilados o sofocados. Los 8 miembros de la categoría final fueron etiquetados como “traidores” y fueron asesinados.

Estos suicidios-asesinatos continuaron un año más tarde, en diciembre de 1995, con otro grupo de muertes en el sureste de Francia, donde miembros de la OTS de Francia y Suiza se habían reunido en un bosque. La mayoría de los miembros fueron drogados, asesinados con varios disparos, y luego colocados en círculo, mientras que dos miembros restantes esparcieron gasolina sobre los cuerpos, los incendiaron y luego se suicidaron.

Sin embargo, la violencia no terminó aquí. Quince meses más tarde, cinco miembros restantes se suicidaron en Quebec, Canadá. En total, la violencia del Templo Solar llevó a la muerte de 77 individuos en Canadá, Francia y Suiza entre 1994 y 1997.

¿Asesinatos o muerte voluntaria?

Como la mayoría de los miembros de la Orden del Templo Solar fueron drogados y fusilados, se han planteado preguntas sobre si realmente fueron participantes voluntarios de sus muertes. Muchos de ellos fueron descubiertos con moretones, indicando que habían sido víctimas de actos violentos antes de morir.

Muchos expertos sostienen que los suicidios aún no terminan, y que aún quedan miembros de la orden vivos y propensos a seguir a sus ex líderes. Sin embargo, hasta el día de hoy no se han anunciado más suicidios o asesinatos en nombre de la Orden del Templo Solar.