Issei Sagawa es recordado por uno de los crímenes más atroces cometidos en Francia. El 11 de Junio de 1981, Sagawa asesinó de un disparo en la espalda a Renée Hartevel, quien era una estudiante de literatura vanguardista en Paris. Issei confesó que eligió a esta estudiante holandesa para llevar a cabo el asesinato, no solo porque ella lo había rechazado repetidas veces, sino porque era hermosa y saludable. Según sus declaraciones ella era todo lo que él no podía ser ya que se consideraba a sí mismo como feo e insignificante.

Aunque el homicidio es un crimen atroz, este asesino no se conformó con matar a la joven estudiante. En su testimonio Issei indicó que deseaba  absorber la energía de la joven. Para lograr esto decidió comérsela. Luego de dispararle, desmembró el cuerpo de Renée. Lo primero que devoró fueron sus piernas. Durante dos días se dedicó a ingerir diferentes partes del cadáver de la holandesa. Cuando por fin sació su inusual apetito, empacó los restos del cuerpo mutilado en dos maletas. Intentó deshacerse del cadáver en el Bosque Boulogne, sin embargo, la policía francesa lo descubrió y fue arrestado.

Durante las entrevistas psicológicas, el caníbal, Issei Sagawa, reveló detalles aterradores sobre su extraña experiencia. Describió la carne del cuerpo humano como algo suave y sin olor que le recordaba al atún. Además, admitió haberse sorprendido con el color que tenía la grasa humana, pues no esperaba que fuera tan amarillenta como el maíz. Issei no dejaba de sorprender a los psicólogos con los horrorosos detalles de su crimen, aunque lo realmente sorprendente de esta historia es cómo Sawaga salió ileso de esta situación.

caso de canibalismo

LA LOCURA LO GUÍA A LA LIBERTAD

Lo que debió ser una sentencia fácil para un asesinato en primer grado, se transformó en una historia polémica de cuestionables resultados. A pesar de toda la evidencia, los testigos y las confesiones del propio Issei Sagawa, la policía no pudo condenarlo.

El primer diagnóstico de este asesino lo puso en el camino a la libertad. En su primera evaluación psiquiátrica se  declaró que Issei estaba totalmente loco, por lo tanto, no podía ser enjuiciado por el crimen cometido. Se le declaró como incapacitado mentalmente para hacerse cargo del asesinato de Hartevel. Luego de esto fue inmediatamente encerrado en un psiquiátrico, en donde, al poco tiempo, fue diagnosticado erróneamente con una enfermedad mortal. Debido a esto fue enviado a Japón.

Se suponía que las autoridades japonesas se harían cargo de sentenciar a Sagawa. No obstante, lo internaron en el psiquiátrico Matsuzawa en Tokio. Y en 1986, encontró una salida a su confinamiento gracias a su supuesta enfermedad. Moribundo y con un padre poderoso fue imposible retenerlo en el psiquiátrico. Más tarde, cuando se encontraba en libertad, se supo que solo sufría de una inflamación intestinal.

SU  VIDA COMO CELEBRIDAD: “DECIDÍ COMÉRMELA”

El canibal celebridad

Desde que Issei Sawaga quedó en libertad, hace 31 años, el público lo ha conservado como una pequeña celebridad. Este inusual asesino se ha dedicado a escribir novelas basadas en su caníbal experiencia, e incluso, ha inspirado la creación de nuevas canciones. Desde que se dio a conocer por el crimen que cometió, se ha convertido en el protagonista de innumerables documentales y artículos en revistas reconocidas. Sorprendentemente, durante años, los detalles del asesinato que cometió le han generado considerables ingresos.

En el 2010, la cadena CNN se reunió con Sawaga para realizar un documental respecto a lo sucedido en 1981. Los productores descubrieron que todo en este hombre estaba completamente fuera de lo normal. En una entrevista inicial, la pequeña celebridad invitó al equipo de producción  a visitar el parque nacional Mount Fuji. Les aseguró que era un lugar encantador. E inesperadamente confesó que si él pudiera manejar, conduciría hasta el parque y se quitaría la vida allí.

entrevista al canibal

Durante toda la entrevista se dirigió hacia su crimen como “un incidente”. Lo que más impactó al equipo de grabación de CNN es que Sawaga se siente castigado por el atroz crimen que cometió. La fama y la culpa lo han perseguido durante años. El periodista encargado de la entrevista indicó que ese castigo no parecía suficiente, además, admitió sentirse culpable por la fama del crimen: “alentamos la existencia de este extraño hombre para saciar nuestra curiosidad por lo macabro”.