El pasado 4 de marzo se vivió la 90ª entrega de los Premios Oscar, donde todos fuimos testigos de cómo el cineasta mexicano Guillermo del Toro se alzaba con dos estatuillas del Oscar en las categorías más importantes de este premio, Mejor dirección y Mejor película. La cinta titula La Forma de Agua, cuyo protagonista, una criatura anfibia, nos trae a la mente los seres acuáticos con formas humanas similares a la nuestra que han existido dentro de los mitos y leyendas alrededor del mundo y que incluso algunas personas aseguran que son seres reales y que han interactuado con ellas, así como esta película nos muestra.

Sobre la película

The Shape of Water, por su título en inglés, fe nominada a 13 premios de la Academia, de las cuales ganó 4 (Mejor banda sonora, Mejor diseño de producción, Mejor director y Mejor película), cabe resaltar que estos premios son los más importantes de la Industria del Cine en la actualidad.

El film está ambientado en la década de los años 60’s, durante la guerra fría entre los Estados Unidos de Norteamérica y la ex Unión Soviética, esta etapa se caracteriza sobre todo porque ambos países se enfrentaban desde el aspecto político, pasando por lo militar y hasta los descubrimientos científicos, ambos trabajaban en secreto fabricando y estudiando armas que les dieran ventajas antes sus enemigos. La historia nos relata la vida cotidiana de Luisa Espósito, una joven muda que perdió el habla por una lesión en el cuello cuando era niña, ella se comunica con el lenguaje de señas, es una joven solitaria que pasa sus días en su departamento junto a su amigo, un diseñador de carteles desempleado, y por las noches es trabajadora de limpieza en las oficinas de asuntos secretos de EE. UU.

La rutina de Luisa cambiará cuando llega un ser extraño al laboratorio. Se trata de un espécimen marino antropomorfo, con quien vivirá momentos únicos lejos de las desigualdades del mundo humano y llevados por el amor.

Una de las películas que más influyó al director mexicano fue “El monstro de la laguna negra” (1954), película de terror de serie B ambientada en el Amazonas, cuyo desenlace es todo lo contrario a La Forma de Agua. Además, Del Toro tuvo referencias de películas predecesoras como: La cosa del pantano, Enemigo mío, King Kong, La bella y la bestia, entre otros; todos films de ficción, existen, además, unos mitos que si se investigan a fondo pueden llegar a ser ciertos.

Película El Monstruo de la Laguna Negra

 

 

Hombre pez soviético

Una de las primeras referencias literarias, material impreso, de estos seres acuáticos con formas humanas vio la luz bajo el nombre de “Amphibian Man”, libro de literatura fantástica publicado en el año 1928, escrito por el soviético Alexander Belyaev. Este libro de aventura nos habla del argentino Salvator, un hombre muy inteligente que practica la ciencia, además de ser un experimentado cirujano, el doctor Salvador se siente inconforme pues su hijo padece de un mal desconocido y trata de utilizar todos sus conocimientos para darle una mejor vida a su progenitor llamado Ichthyander (cuya etimología griega es “Pez” + “Hombre”).

Portada del libro del soviético Belyaev

Después de poner en práctica algunos experimentos fallidos, decide que lo mejor será realizarle un trasplante de branquias de nada menos que un tiburón. La operación es un éxito, sin embargo, la capacidad de su hijo para vivir en tierra firme se ve fuertemente limitado, por ello debe de pasar la mayor parte de sus días bajo el mar. Un recolector de perlas conocerás por casualidad a Ichthyander, quedando fascinado con él y tratará de averiguar todo lo posible de su capacidad de buceo sobrehumano.

El autor de este libro, Belyaev, explora sobre todo en las posibilidades físicas extremas en las que puede sobrevivir nuestra especie. Eligió que el personaje fuera un hombre anfibio por los relatos que escuchó cuando era niño, sobre un hombre pez que vivía en una laguna y que ayudaba a las personas a encontrar la felicidad. El autor nos habla también habla sobre el tema moral en los científicos y el avance inminente de la ciencia. La adaptación del libro llegó a la pantalla grande en el año 1962, fecha similar que utiliza Del Toro para su película.

Un pez obispo

Otra de las historias que nos acercan a las criaturas anfibias es el del Obispo – pez. Según lo que relatan algunos escritos e investigaciones, este extraño ser tuvo su primera aparición en el siglo XVI, el Rey de Polonia de aquella época deseaba con todas sus ansias quedárselo y poder exhibirlo como trofeo o mero excentricismo ante sus invitados y súbditos, pues suponía él que era un monstro marino y que llamaría la atención y envidia de otros reyes. Los Obispos de la corte lo bautizaron con ese nombre, Obispo Pez, pues decían que tenía el aspecto sereno de un hombre sabio y que la belleza de sus colores era comparable a los hábitos que usaban los Obispos en fechas festivas. Estos mismos Obispos ayudaron a escapar a esta criatura anfibia, según uno de ellos, al dejarlo en libertad en el mar hizo la señal de la santa cruz para luego sumergirse y desaparecer; por lo que el nombre que le dieron cobró mayor relevancia.

Otro ejemplar del Obispo – pez, fue descubierto cerca a Alemania, en el año 1531. La criatura, relatan, al verse prisionera suplicó para que puedan liberarla, ante la negativa de sus captores decidió dejarse morir, para ello dejó de comer y no probó ni un sorbo de agua por lo que murió sólo unos días después de ser capturada, sin revelar nada su desconocida procedencia, los pobladores consternados por lo sucedido obligaron a los captores retornar los restos de la criatura al mar, temerosos de que les cayera encima una maldición por no haber podido evitar su muerte.

Como vemos las criaturas marinas, con apariencia humana o incluso con comportamiento humano están muy vigentes en nuestro espectro y comparten nuestra historia, el mar al igual que el universo tiene muchos enigmas que se irán descubriendo con el tiempo.