De todas las teorías fascinantes que pueden existir en el conjunto de mitos y leyendas o cuestiones sin resolver por la ciencia, la Teoría de la Tierra Hueca, es sin duda unas de las más asombrosas y excitantes. El misterio eterno sin resolver por la comunidad científica, sobre qué hay en el centro de la Tierra y la posibilidad que los Polos o extremos del planeta sea una entrada a una zona no contactada de la Tierra, pues existen muchas imágenes de satélites que fortalecen estas interpretaciones. Sin embargo, nadie lo puede saber a ciencia a cierta, y nadie que sepamos ha llegado hasta esos recónditos lugares, debido a que la radiación y presión es demasiado fuerte y las condiciones de vida son imposibles.

Hoy te contaremos a detalle acerca de la Teoría de la Tierra Hueca, en primer lugar, te pedimos que absorbas toda esta información con la mente abierta, y recuerda, el mundo no es todo lo que nos dicen, existen muchos secretos y paradigmas sin resolver desde tiempos inmemoriales.

De los más de 7 mil millones de habitantes que hay en el planeta Tierra, la gran parte se ocupa a continuar con su rutina, vivir de acuerdo a los que nos dicen los gobiernos, los medios de comunicación, los voceros de la comunidad científica, etc. A casi nadie le interesa ir más allá, porque, simplemente, pensamos que son temas que no nos compete, que son tareas de otras personas.

Una mirada hace siglos

Si nos remontamos a los siglos donde se creía que la Tierra era plana y no redonda, que existía un punto final a la extensión del Planeta y que al llegar al límite nos topábamos con un precipicio infinito, que todas las naves o barcos que caían ahí eran condenados a algo peor que la muerte. Asimismo, con el pasar de los años diversas expediciones en la Antártida, como exploraciones en el espacio por medio de Satélites, han observado que en el lugar donde se ubican los polos, tanto norte como sur, existen unos orificios en forma de “tuerca” o una “donut”, que representa una abertura o tal vez el paso a un lugar desconocido. La razón por la que no se ha podido humanamente explorar esos lugares, es porque es imposible, los niveles de radiación, presión atmosférica, anulan el paso para cualquier expedición o invención humana, ni aviones, ni submarinos, ni nada.

Si por un momento nos desviamos a la literatura, la Teoría de la Tierra hueca, no es nueva, es una teoría presente hace algunos siglos, fue escritor Julio Verne, quién narró y describió las dimensiones de esta teoría con su conocido libro “Viaje al centro de la Tierra”. En dicha obra cuenta la historia fantástica de un viaje al núcleo de la Tierra, donde encontramos vida, seres de diferente tamaño a los conocidos, especies que se creían extintas pero que perduran en este habitad. Sin duda, muchos pensamos que como literatura es una gran muestra de surrealismo y fantasía, sin embargo, los últimos avistamientos de la ciencia, parecen percibir que esta teoría no sería del todo descabellada.

La Teoría de la Tierra hueca sostiene que, en realidad el centro de la Tierra no está lleno de magma, sino que es hueca, y que al otro lado de la Tierra existen otros seres vivos, especies primitivas, otros océanos y continentes.

El vicealmirante Byrd lo confirmó

La teoría de la Tierra Hueca se sustenta en las expediciones en la Antártida dirigidas por Gianini y Palmer en el año 1956. Ambos se apasionaron con llevar a cabo la expedición más allá del Polo Sur, basándose en la versión del vicealmirante Byrd, quien años atrás dirigió una expedición Antártica  3.700 kilómetros más alejado del Polo Sur, el vicealmirante en su lecho de muerte, contó que los confines explorados más allá del Polo “era un continente encantado en el cielo, tierra de misterio permanente”. En otras palabras, el vicealmirante Byrd que junto con su expedición se aventuró a los confines de la Tierra más allá del Polo Norte, era la mística Ciudad del Arco Iris, lugar de una fabulosa civilización perdida.

Un hombre minutos antes de morir, no tenía ninguna razón para mentir, y mucho menos luego de dicar muchos años de su vida a ir más allá de donde nadie antes había llegado. El vicealmirante Byrd no hizo más que asentar las primeras bases de la Teoria de la Tierra Hueca. Muchos años después mediante la visión satélites y tecnología más avanzada se pudo confirmar, que la Tierra, vista desde el espacio tiene una forma “extraña” en los Polos, algo parecido a una “donut”. Esta cuenca o bien se hunde muchos kilómetros en las entrañas de la Tierra o forma un agujero gigante que recorre todo el centro de la Tierra, un trayecto del Polo Norte al Polo Sur. Es decir parte la Tierra en dos.

La creencia que la Tierra sea hueca, que su centro albergue ecosistemas y seres inimaginables, que se puede entrar en ella a través de polos Norte y Sur, y que puedan existir civilizaciones secretas que hayan subsistido en su interior a través de los siglos. La teoría de la Tierra Hueca ha tenido sus respaldos desde tiempos inmemoriales, teniendo presencia en muchas culturas del Mundo Antiguo.

La Teoría de la Tierra Hueca desde el Mundo Antiguo

Según la mitología y data histórica, se tiene evidencias que la teoría de la Tierra hueca fue considerada a lo largo de muchas generaciones. De este modo, el héroe babilonio Gilgamesh visitó a su antepasado Utnapishtim en las entrañas de la Tierra. En la mitología griega. Orfeo va al rescate de Eurídice del infierno subterráneo. Asimismo, se cree que los faraones de Egipto tenían contacto con el mundo inferior, al cual accedían a través de túneles secretos ocultos en las pirámides. Por otro lado, los budistas creían y aún lo creen, que millones de personas viven en Agharta, un paraíso subterráneo gobernado por el rey del mundo.

De igual modo, la comunidad científica no se mantuvo indiferente a la teoría de la Tierra Hueca. En el siglo XVIII, un genio matemático de la época, Leonard Euler, dedujo que la Tierra era hueca, a raíz de sus investigaciones y cálculos de las dimensiones de nuestro planeta, además sostuvo que esta abertura tenía un sol centra y posiblemente estaba habitada. Asimismo, el doctor Edmun Halley, astrónomo creador del cometa Halley, también aseguraba que la Tierra era Hueca, él logró salir al espacio y contempló en primer plano las “entradas” que se aprecian en ambos Polos y validan la versión de la teoría Hueca.

Es imposible hasta ahora llegar a esas cavidades o “entradas” de los Polos

Luego de toda esta explicación y evidencia científica desde hace muchos siglos atrás, se cree que las entradas a los confines desconocidos de la Tierra estarían en los Polos Norte y Sur. Justo en estos misteriosos e inaccesibles lugares a donde nadie llega y casi nadie se sabe son las entradas a un ecosistema de vida no visto ni contactado por la humanidad.

En todos los mapas de la Tierra, los Polos aparecen tapados con un círculo de densa masa de neblina. Son zonas de elevadísimos niveles de radiación, motivo por el cual no puede ser sobrevolado por aviones. Para los aviones hay oscuridad total y falta de controles de comunicación. Es decir, frente a estas limitaciones, lo que está en los polos de la Tierra es un misterio hasta la actualidad.

En conclusión, la teoría de la Tierra Hueca erige la posibilidad que en el lado hueco de nuestro planeta, ubicado en el centro de la Tierra, a donde también se puede llegar los extremos o Polos, da lugar a un ecosistema secreto que alberga diferentes formas de vida y civilizaciones, asimismo, sobrevivan especies que se creen extintas como la del mamut o dientes de sable. Prueba de ello serían los cuerpos de mamuts encontrados en los polos con comida de orígenes tropicales en el estómago.

La teoría de la Tierra hueca, una teoría fascinante, no descabellada del todo. Que puede encerrar un gran misterio para la humanidad y probablemente lo sabremos con el pasar de los años, esperemos tener vida para saberlo. ¿Estamos preparados?

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