Uno de los tópicos de terror tradicionales suelen ser las casas embrujadas. En el imaginario global abundan las referencias a viejas casas de aspecto terrorífico, que albergan oscuros secretos, misterios y sucesos paranormales. Muchos lugares alrededor del mundo han manifestado tener construcciones embrujadas en las que ocurren acontecimientos inexplicables. Esto ha inspirado cientos de libros, series, dibujos animados y películas por décadas.

Sin embargo, más allá de la ficción, se han reportado casos reales que han conmocionado al mundo. Uno de ellos es el de la casa maldita de Amityville, ubicada en Ocean Avenue, Estados Unidos. Se trata de una construcción de grandes dimensiones, con tres pisos, piscina, jardín y un embarcadero privado. Tras su imponente fachada se esconde una oscuridad capaz de desencadenar los más lamentables acontecimientos.

En noviembre de 1974, unos macabros sucesos bañaron de sangre la casa de Amityville. Una familia completa fue asesinada mientras dormían y la noticia causó revuelo mundial. Lo más impactante es que el asesino fue nada más y nada menos que el hijo mayor. La ola de oscuridad no terminaría allí, pues a un año de los terribles hechos una nueva familia compró la casa y salió huyendo apenas 28 días después, debido a preocupantes fenómenos paranormales.

 

Los asesinatos

 

Transcurría el 14 de noviembre de 1974 en la pequeña y tranquila Amityville, en Long Island. En el interior de la casa N° 112 de Ocean Avenue, todos los miembros de la familia DeFeo dormían plácidamente durante la noche, excepto uno. Se trataba del joven Ronald DeFeo, de 23 años de edad, quien se armó con una escopeta de calibre 35 para acabar sin piedad con la vida de sus familiares, uno por uno.

El siniestro Ronald masacró a sangre fría a sus padres, sus dos hermanos y sus dos hermanas, ocasionando nada más y nada menos que seis muertes contundentes. Tras las investigaciones de la policía en la escena del crimen, se encontraron indicadores de sadismo derivados de un retorcido estado mental. Trascendió que el asesino había drogado a su familia para que se sumieran en un sueño profundo y facilitaran así su funesto propósito.

Todos recibieron disparos de escopeta por la espalda, salvo su madre a quien le propinó un disparo en la cabeza con saña. Durante su juicio, DeFeo aseguró que una voz demoníaca le había ordenado asesinar a toda su familia. Su abogado trató de alegar enfermedad mental, pero de igual forma fue hallado culpable de homicidio múltiple. Su condena le impuso 25 años de cárcel por cada asesinato, alcanzando un total de 150 años.

Terror en Amityville

 

El comienzo de la pesadilla

 

Las muertes de los DeFeo captaron el interés mundial y mucha atención mediática, lo que creó gran conmoción y perturbó la paz de la que una vez fuera una localidad pacífica y tranquila. Sin embargo, un año después los habitantes de Amityville comenzaban a retomar una existencia normal y la casa N° 112 de Ocean Avenue estaba a la venta, aunque no le sobraban compradores. Fue entonces que la familia Lutz entró en el panorama de la historia de Amityville.

Tras una larga búsqueda de la morada ideal, el matrimonio Lutz se interesó en la casa N° 112 y fue cautivado por el módico precio que tenía una propiedad tan espaciosa. A pesar de que los agentes de bienes raíces le advirtieron a George Lutz acerca de los asesinatos que tuvieron lugar en la casa, el matrimonio se mantuvo indiferente ante el pasado sangriento del inmueble. Incluso afirmó que “después de todo, los fantasmas no matan, las casas tampoco, sólo matan las personas”.

Sintiéndose muy felices y afortunados por haber adquirido una propiedad de ensueño a un precio inmejorable, los Lutz se mudaron a su nueva casa acompañados de sus tres hijos. A pesar del entusiasmo inicial por el inmueble, la buena suerte de los Lutz estaba a punto de cambiar y ser tocada por la mano oscura del destino.

Terror en Amityville

 

El horror sobrenatural de Amityville

 

Una vez instalados en la casa, los Lutz tomaron la precaución de llevar a un sacerdote para que la bendijera. Sin embargo, una extraña voz demoníaca surgió de la nada y vociferó en tono amenazante: “¡Lárgate de aquí!”. Esa desagradable bienvenida marcó el inicio de los inexplicables acontecimientos que estaban por venir en los próximos días y que darían un giro irreversible a su vida.

Los Lutz debieron enfrentar olores nauseabundos, extraños ruidos recurrentes, manchas en las paredes, un frío glacial y escalofriantes apariciones. La puerta principal de la casa era golpeada fuertemente y cuando acudían a abrirla no había nadie. No conforme con esto, levitaron, vieron su hogar invadido por una gran plaga de moscas que posteriormente se desvanecían sin dejar rastro y una aparición demoníaca en forma de niña asediaba a la pequeña Missy Lutz.

El anteriormente vivaz George Lutz comenzó a volverse taciturno, friolento y retraído. Paulatinamente se volvió callado y aislado del resto de la familia, pasando sus días frente a la chimenea. Llegó un punto en que incluso dejó de asearse, se volvió agresivo y cambiante. Atormentado, llegó a ver presencias demoniacas y se despertaba cada día a las 3:15 am, hora en que sucedieron los asesinatos de los DeFeo. Tras 28 días huyeron despavoridos, dejando atrás todas sus pertenencias.

Terror en Amityville

 

Acusaciones de fraude

 

Tras las horrorosas experiencias de los Lutz y su intempestiva huida de la casa, en las que dejaron todas sus pertenencias, una ola de terror se esparció por toda la zona de Amityville. Muchos especialistas, médiums, investigadores y videntes acudieron al sitio para estudiar los fenómenos paranormales y detectar las actividades irregulares. La prensa enloqueció con el caso y brindó una gran cobertura a los temibles hechos de la propiedad.

Mientras que parte de los investigadores afirmaron haber detectado actividad paranormal, otros lo negaron. Las opiniones encontradas y el sensacionalismo mediático generaron gran desconfianza sobre el caso y parte de la población lo consideró un fraude. Incluso se generaron ciertas teorías que implicaban a los Lutz en una conspiración con la mafia para apoderarse de los bienes de los DeFeo o que señalaban que habían inventado todo con fines monetarios.

Se descubrió en el sótano de la propiedad una pequeña habitación roja que no figuraba en los planos oficiales. Se dijo que la construcción se realizó sobre un sanatorio indio, en el que murieron muchos enfermos terminales y desahuciados. Después, el terreno presuntamente fue adquirido por Jhon Ketchum, un brujo que escapó de la quema de las brujas de Salem y que ejecutó rituales satánicos en el lugar. Hasta el sol de hoy el misterio de Amityville no ha sido resuelto.