Richard Chase fue un asesino en serie que se hizo famoso como ‘El vampiro de Sacramento’, luego de un terrible y sangriento maratón de cuatro días en 1978 en el que se cobró seis vidas. Anteriormente había tratado de inyectarse sangre de conejo en las venas y por esto fue internado. Su extraño comportamiento le acreditó el apodo de ‘Drácula’ entre el personal de la institución donde estaba recluido.

En el hospital, Chase se quejaba de que alguien había robado su arteria pulmonar y que su cráneo estaba cambiando de forma. Además, el hombre estaba seguro de que su sangre se convertía lentamente en polvo y que un sindicato Nazi que lo perseguía desde la secundaria le estaba pagando a su madre para que lo envenenara.

Chase fue un asesino bastante desorganizado. Escogía a sus víctimas al azar y dejaba evidencia en las escenas del crimen. Drenaba la sangre de los cuerpos, la licuaba junto a los órganos y luego la bebía. 

PERFIL DE UN PSICOPATA

Richard Chase

Nacido en una familia estricta y víctima del abuso físico de su padre, Richard Chase comenzó a mostrar signos de enfermedad mental desde temprana edad. Se hizo dependiente del alcohol en su infancia y mutilaba animales por diversión. De adolescente, le tenía aversión al sexo convencional y sólo podía lograr la excitación y el orgasmo a través de actos violentos o perturbadores, como matar animales y necrofilia. Sus delirios comenzaron alrededor de esa época y su padre lo obligó a mudarse a su propio apartamento.

Al mudarse, comenzó a atrapar, torturar y matar gatos, perros y conejos para beber su sangre. Una vez llamó a una familia cuyo perro había desaparecido para decirles lo que le había hecho al animal.

En 1975, fue internado y sometido a un tratamiento intensivo de drogas psicotrópicas. A pesar de que seguía matando animales mientras estaba en la institución, un año después fue puesto en libertad y su madre, decidiendo que su hijo no necesitaba la medicación anti-esquizofrénica que le habían prescrito, hizo que le quitaran el tratamiento. 

SEÑALES ALARMANTES

Richard Chase 2

El 3 de agosto de 1977, varios agentes de policía encontraron el auto de Chase cerca de Pyramid Lake en Nevada. En el asiento trasero había dos rifles junto a un montón de ropa de hombre con manchas de sangre y un cubo de plástico lleno de sangre que contenía un hígado. Cuando localizaron a Chase, estaba desnudo y cubierto de sangre. Este, afirmó que la misma era suya. El hígado resultó ser de una vaca, por lo que el caso no pasó a mayores instancias.

El 27 de diciembre del mismo año, Chase disparó un arma .22 en la casa de una mujer en Sacramento. Nadie salió herido, pero el hecho dio pie a su primer asesinato.

EL HORRIPILANTE DESTINO DE THERESA WALLIN

Theresa Wallin

Theresa Wallin

Dos días después del incidente en la cocina, Chase mató a Ambrose Griffin al azar y desde su auto. Nadie sospechó de él.

Dos semanas más tarde, intentó entrar en la casa de una mujer, pero al ver que sus puertas estaban cerradas con llave, se alejó; Chase dijo a los detectives posteriormente, que él interpretaba las puertas cerradas como una señal de que no era bienvenido, pero que las puertas sin seguro eran una invitación para él.

Cuando logró entrar en la casa de una joven pareja, robó algunos de sus objetos de valor, orinó en el cajón de ropa de su hijo y defecó en su cama. La pareja llegó a casa mientras Chase todavía se encontraba en el lugar; el marido lo atacó, pero Chase escapó.

El desequilibrado hombre siguió intentando entrar en las casas hasta que encontró la de David y Theresa Wallin. David estaba en el trabajo. Theresa estaba en medio de sacar la basura y había dejado abierta la puerta de su casa. Chase la sorprendió y le disparó tres veces, una vez en la mano y dos veces en la cabeza. Después arrastró el cuerpo al dormitorio y la violó post-mortem mientras que la apuñalaba repetidas veces. Cuando terminó, abrió el cadáver y sacó varios de sus órganos internos, usando un cubo para recoger la sangre y luego bañarse en ella.

Luego cortó su pezón y bebió su sangre, usando un recipiente de yogurt vacío como un vaso; antes de marcharse, entró en el patio, encontró un montón de heces de perro y la metió en la boca y la garganta del cadáver. La crueldad es mayor, hasta repugnante, cuando se tiene en cuenta que Theresa estaba embarazada.

ASESINATO EN MASA

Foto de la escena del crimen en casa de Theresa Wallin

Foto de la escena del crimen en casa de Theresa Wallin

El 27 de enero, Chase cometió su asesinato final, que también califica como un asesinato en masa. Entró en la casa de Evelyn Miroth, de 38 años, quien estaba cuidando a su sobrino de 22 meses, David; también estaba presente en la casa su hijo Jason de seis años, y Dan Meredith, un vecino que estaba de visita. Evelyn estaba en el baño mientras Dan cuidaba a los niños; Chase entró en la casa y le disparó a Dan en la cabeza con su pistola .22, matándolo al instante.

Robó la billetera de Dan y las llaves de su auto. Jason corrió a la habitación de su madre, donde Chase le disparó fatalmente dos veces en la cabeza. En el camino a matar a Jason, también disparó a David en la cabeza. Luego entró al baño y mató a Evelyn. Arrastró su cadáver a la cama, donde al mismo tiempo lo sodomizó y bebió su sangre. Los forenses encontraron una cantidad excesiva de semen en el recto del cadáver, indicando una “cantidad inusual” de eyaculaciones.

Luego fue a recoger el cadáver de David; lo llevó al baño, abrió el cráneo en la bañera y consumió parte de la materia cerebral.

Chase huyó de la residencia robando el coche de Dan Meredith y el cuerpo de David. Un vecino irrumpió en la casa de Miroth donde descubrió los cuerpos y se puso en contacto con las autoridades. Al entrar en la casa, la policía descubrió que Chase había dejado huellas de manos perfectas e impresiones perfectas de las suelas de sus zapatos en la sangre de Evelyn.

PENA DE MUERTE

Richard Chase

La policía descubrió que Chase vivía a una milla del lugar los asesinatos. Lograron detenerlo y ​​encontraron el arma que estaba vinculada a todos las muertes. Las autoridades también descubrieron un cuchillo de carnicero de 12 pulgadas, botas de goma, collares de animales, tres licuadoras que contenían sangre y varios platos dentro del refrigerador que contenían distintos órganos. Un bebé momificado y decapitado, fue encontrado en una caja fuera de una iglesia cercana. Era David, el sobrino de Evelyn Miroth.

El juicio tuvo lugar en 1979 y Chase se declaró inocente alegando locura. Sin embargo, se le consideró legalmente cuerdo en el momento en que cometió los crímenes y fue declarado culpable de seis cargos de asesinato. Fue sentenciado a la cámara de gas.

Después de su condena, comenzó a recibir medicación. Pero en lugar de tomar la medicación, la guardó hasta que tuvo suficiente para suicidarse. Fue encontrado muerto en su celda en diciembre de 1979.