Los piratas han generado temor y fascinación a través de los tiempos. Han cosechado fama de bandidos, bandoleros, mercenarios, corsarios, ladrones y desalmados. En el alma de un pirata reina la aventura y el carácter temerario; rara vez conciben pasar mucho tiempo en tierra firme, pues su espíritu sólo se siente pleno en los mares del mundo.

La libertad es una de las cosas más importantes para un pirata, pues no suelen echar raíces en ningún sitio; la vida errante es su bandera y el principal hogar que han conocido es un barco. En torno a los piratas se han construido diversas historias y leyendas, que incluyen grandes tesoros, barcos fantasmas y mundos submarinos. Pero ¿quiénes fueron los verdaderos piratas?

 

Barbanegra

 

Es uno de los piratas más conocidos de la historia y ha inspirado cientos de obras de ficción. Su verdadero nombre es Edward Teach y era originario de Inglaterra. Su apariencia física era imponente y terrible, con un aire demoníaco que acentuaba guindando fusibles encendidos en su sombrero. Usaba una larga barba negra y enmarañada que le valió su apodo y siempre llevaba consigo pistolas, dagas y espadas que no dudaba en utilizar frente a la menor provocación.

Sus aventuras piratas duraron alrededor de un año a principios del siglo XVIII. Sin embargo, sus hazañas fueron de una magnitud sin precedentes y eso le ganó una gran fama que se perpetuaría hasta nuestros días. Muy poco se sabe de sus primeros años de vida en Inglaterra, sólo que fue un corsario y que posteriormente se instaló en Las Bahamas cuando empezó su vida en la piratería independiente.

En una oportunidad, Barbanegra fue capturado en Charleston. Recibió el perdón de gobernador a cambio de que se quedara en tierra firme y se alejara de la vida pirata. Como era de esperarse, no aguantó mucho tiempo antes de aventurarse al mar. A pesar de ser uno de los piratas más poderosos y más temidos, no hay evidencia de que Barbanegra haya sido sanguinario arbitrariamente. Se cree que optaba por intimidar con su apariencia y su gran poderío, más que por la fuerza.

 

La leyenda Barba Negra

 

El Queen Anne’s Revenge de Barbanegra

 

Transcurría el año 1717 cuando el temible Barbanegra se apropió de un barco mercante francés de grandes dimensiones. Lo equipó a su gusto y le instaló 40 cañones de gran potencia. Lo bautizó como Queen Anne’s Revenge (La venganza de la Reina Ana) y desde entonces fue su compañero en todas sus aventuras, ganando mucha fama. Se dice que el barco estaba embrujado y obedecía de manera sobrenatural todas las órdenes de Barbanegra.

Por mandato del gobernador de Virginia, Alexander Spotswood, se efectuó un gran despliegue de soldados y marineros de alta capacidad con la misión de capturar a Barbanegra. En el año 1718 lo lograron y el legendario Barbanegra fue asesinado el 22 de noviembre. Entonces el Queen Anne’s Revenge se hundió en Beaufort, Carolina del Norte, donde permaneció sumergido por siglos.

Con el pasar de los años, muchos estudiosos e investigadores tenían gran interés por encontrar los restos del famoso barco. Fue así que en el año 1996 la magnífica embarcación fue descubierta en el Océano Atlántico. Varias de sus piezas fueron recuperadas, como artillería, cañones, enseres y artefactos. Desde entonces han sido restauradas y reconstruidas.

 

Navio en plenilunio

 

Barbaroja

 

Barbarossa Hayreddin Pasha, mejor conocido como Barbarroja, fue un pirata turco que nació en la isla de Lesbos, en el año 1478. Principalmente concentró sus operaciones en el mar Mediterráneo, donde azotó por años a toda la región. Fue muy respetado y temido en el mundo pirata, hasta que murió en su palacio de Estambul. Hasta el sol de hoy, sus restos son conservados en un mausoleo.

 

Barba Roja

 

William Captain Kidd

 

Fue un reconocido pirata de Escocia que operó principalmente en el Océano Índico y en el Océano Atlántico, durante el siglo XVII. Con sus numerosas aventuras, logró apoderarse de jugosos botines que permanecen enterrados en la costa Este de Estados Unidos, según cuenta la leyenda. Tuvo un desafortunado final pues fue apresado por los ingleses, torturado y asesinado. Lo colgaron mediante cadenas en el muelle del Río Támesis.

 

Black Bart

 

Bartholomew Roberts, nacido el 17 de mayo de 1682, fue un pirata galés que azotó los continentes americano y africano en el siglo XVIII. Se dice que logró capturar 470 embarcaciones, lo que lo encumbró como uno de los piratas más exitosos de la Edad de oro de la piratería. Vivió sus aventuras a bordo de su famoso barco “Fortuna”, en el que todos, sin excepción, debían regirse por el código de conducta del pirata.

 

Sir Francis Drake

 

También conocido como Francisco el Dragón, fue uno de los corsarios ingleses de mayor renombre en el siglo XVI. Bajo la protección de la Reina Isabel I, logró el financiamiento de muchas de sus aventuras. De hecho, fue nombrado Caballero de Inglaterra en el año 1581. Tras un ataque fallido en la ciudad de San Juan de Puerto Rico, murió producto de una infección digestiva.

 

Sir Walter Raleigh

 

Sir Walter era un respetado aristócrata inglés. Había recibido una excelsa educación y destacó como escritor, poeta, soldado, explorador e incluso espía para Inglaterra. Es muy conocido por su gran afán de encontrar la ciudad de El Dorado que figura en las leyendas. Persiguiendo este objetivo encabezó diversas exploraciones en América que fracasaron. Tuvo un lamentable final al morir condenado a la horca.

 

Grace O´Malley

 

Grace, originaria de Irlanda, rompió todos los estándares de la época, al irrumpir en el mundo de la piratería que estaba reservado casi exclusivamente para los hombres. Logró hacerse un nombre por sí misma, a través de sus impresionantes hazañas en los mares de Europa del Norte. Pasó a ser conocida como “La Reina del Mar de Connaugh” e inspiró con sus aventuras muchas historias y leyendas que quedarían para la posteridad.

 

La pirata Grace

Henry Every

 

Nació en Inglaterra en el año 1653 y murió en 1696. Principalmente en la década de 1660 cometió muchos actos de piratería en los océanos Índico y Atlántico, que le ganaron una gran fama. Fue uno de los piratas que jamás pudo ser capturado y pudo disfrutar de su enorme fortuna hasta el final de sus días en un paradero desconocido.

 

Henry Morgan

 

Fue un pirata galés del siglo XVII, muy famoso por sus despiadados ataques en el mar Caribe y por apoderarse de la Isla de San Andrés en el año 1660. Gozó del apoyo y patrocinio del Imperio Británico, lo que sin duda alguna le facilitó muchas de sus empresas. Según cuenta la leyenda, un importante tesoro que obtuvo en Panamá, permanece escondido en San Andrés.

 

Jack “Calico”

 

Jhon Rackham, alias Jack Calico, nació en Inglaterra y falleció en el año 1720. Su apodo surgió porque sus vestiduras siempre estaban confeccionadas con la tela calicó, originaria de la India. El final de sus días llegó cuando fue capturado por los españoles y posteriormente ejecutado en Jamaica. Sobre su embarcación solía izar una bandera negra estampada con una calavera sobre dos espadas cruzadas. Más tarde éste sería el símbolo de los piratas por antonomasia.